¡Conseguido!

Al inicio del verano os escribía un artículo -“Un guiño a los más pequeños”- en el que compartía con todos vosotros el primer capítulo del libro que inaugura una colección que tengo como objetivo escribir. Os trasladaba mi confianza de que con los elementos relajantes de la naturaleza -sol, mar y viento-, fuera capaz de sacar adelante ese primer libro.

El entorno del velero en medio de esos tres elementos que irradian tranquilidad, fue mágico. Con armonía y una fluidez que me sorprendieron a mí misma, en el verano logré casi acabarlo. Me quedaban los tres últimos capítulos, pero ya tenía en mente lo que iba a contar en cada uno de ellos, faltaba solo escribirlos.

¿Os podéis creer que pasó septiembre y la mitad de octubre y… no me brotaba la escritura? Tremendo contraste el de vivir con prácticamente nada en el velero pero en plena naturaleza, a vivir en la ciudad, con el trabajo, las actividades diarias que llenan la agenda, la inmersión obligada en una sociedad que no tiene nada de humanidad y ha perdido el rumbo por completo, y un largo etcétera de cosas grises. Tremendo contraste que ahogó mis palabras… y eso que la idea, el boceto de los capítulos que quedaban, ya lo tenía definido.

Me pregunto, ¿tanto es capaz de estropear lo artificial creado por el ser humano? Dejo la cuestión lanzada, abierta, libre de gestionar por cada uno que la lea. Yo tengo mi respuesta.

Sin embargo este artículo lo he titulado: “¡Conseguido!”. Escribo de nuevo esa palabra y sonrío. ¡Sí! Fin de semana en el velero y centrada en la historia que quería terminar. Como un bálsamo mágico, volvieron a brotar las palabras adecuadas en el orden necesario. Completa fluidez y armonía. ¡Qué increíble!, ¿no?

Estoy muy satisfecha de este primer manuscrito. Ahora me pongo con las correcciones, la búsqueda de editorial, el artista que lo ilustre y… ¡qué ganas de tener un ejemplar en mis manos!

Solo os puedo adelantar que conforme iba escribiendo, la niña protagonista a quien os la presenté en el primer capítulo, cobró vida de verdad. Ella necesitaba otro capítulo y otro y otro…, ella diseñó la historia. Ahora tengo mi mente en estas últimas tareas que os enumeré en el párrafo anterior, pero una parte del ingenio ya está volcado en el diseño del siguiente libro de la colección. Esa niña protagonista es incombustible. El velero de mi alma, le dio vida y un mensaje que trasladar a los pequeños, a los jóvenes y a los adultos. A todos, independientemente de la edad, nos transmite la coherencia y belleza de la vida.

Conseguido

5 comentarios en “¡Conseguido!”

  1. Tu estilo de escritura es tan natural y con tanto sentimiento, que no hay duda de que va a ser un libro especial. Y si te animas a hacer una colección como señalas, nos vas a tener a todos esperando el siguiente tomo.
    Un abrazo, ¡Campeona!

  2. Karmenka, qué ganas más grandes de tener también ese libro en mis manos.
    Escribes como los ángeles, eres transparente en tu escritura y llena de valores. De antemano te aseguro que tendrás muchos seguidores en tu colección, pequeños y grandes.
    Avisa cuando esté publicado!!

Deja un comentario