A punto de tirar la toalla, aparece el pingüino Glackma

Todos sabemos lo que significa la metáfora: “tirar la toalla”. Cuando te encuentras en medio de una situación difícil, en la que te das por vencido y deseas desistir de aquello que anhelabas conseguir. Abandonas una lucha, prefieres no combatir más y rendirte cuando sabes que no saldrás airoso o vencedor de una situación. Has decidido abandonar una meta, un objetivo.

¿Por qué empiezo con este párrafo? Sigue leyendo y tú mismo atarás cabos.

El mundo no entiende. La sociedad pasa de la realidad, da la espalada a lo que le puede remover la conciencia. En nuestros días, el tema del cambio climático y la influencia que los seres humanos hemos tenido en ello, es conocido de sobra.

En GLACKMA llevo trabajando de manera altruista, 22 años. Desde la creación a nivel científico del método implementado de medición del deshielo en los glaciares, pasando por la creación de un proyecto oficial y posteriormente fundando una Asociación. Ciencia, investigación, divulgación, aventura, atracción por lo desconocido. Con esos cinco conceptos la podemos describir. No solo ha sido dedicarme por completo a este objetivo, sino que muchos de mis ahorros los he destinado a mantenerla funcionando. Sabemos lo difícil que es conseguir financiación hoy en día y para mí -debido a mi  timidez y forma de ser- se hace más complicada todavía esta faceta de convencer para recibir apoyo económico. Si a todo ello añadimos la realidad de que es un proyecto que necesita continuidad, año tras año, esa dureza se incrementa.

A lo largo de este tiempo he visto tristemente cómo gente se arrima para intentar beneficiarse de alguna manera de GLACKMA, cómo intentan aprovecharse de su existencia. Es triste sentir esta realidad, cuando tú lo estás dando todo por eso en lo que crees y has creado. Por suerte, aparece también la faceta contraria, todos aquellos apoyos recibidos de personas, que con su ánimo, nos han ayudado a seguir en los momentos más complicados. Los más jóvenes y los más pequeños, han jugado siempre un papel fundamental en estas inyecciones de energía.

Breve descripción del momento actual: tenemos que urgentemente renovar las estaciones de medida de GLACKMA, van a dejar de recopilar datos y sería una catástrofe perder la continuidad horaria de esas series de datos que hemos logrado mantener en estas dos décadas. Dinero no tenemos. Financiación a la vista tampoco. Parece que los intereses políticos encaminan la economía por otras vías.

Volvemos a la metáfora con la que inicié. Agotada, desanimada, es ese momento en el que agarro la toalla, extiendo el brazo, voy aflojando la tensión de los dedos y con su propio peso la toalla empieza a deslizar…

Hace unos días no entendía porqué ese gesto lo hacía tan despacio, a cámara lenta, casi congelando la imagen. No me quedaban fuerzas y sin embargo había algo dentro de mí, que me impulsaba a estirar, en el tiempo, el momento de mantener la toalla agarrada, concentrando esa fuerza especial que viene de la mente, del subconsciente y quizás también parte del corazón.

En realidad no sabía porqué pero no terminaba de rendirme. En ese preciso instante, aparece el pingüino Glackma. Siento que llega en una corriente del mar, una de esas corrientes frescas que te tonifican. Ese momento justo, marca la diferencia.

¿Sabéis cómo surge este pingüino salvador? Os acordáis que hace unas semanas os hablé de una serie de conferencias impartidas en varios colegios e institutos de Guadalajara. Bien, en una de ellas estaba Begoña, hermana de Jose, uno de los organizadores de las charlas divulgativas a los más pequeños.

Begoña quedó encantada con lo que escuchó de GLACKMA y compró un libro de Diario Polar, que le llevó a sus alumnos, futuros profesionales de la hostelería y turismo. Les transmitió con tal ilusión lo que hacemos en GLACKMA y les propuso una iniciativa para involucrarlos un poco más. Iniciativa que caló en los jóvenes estudiantes, receptivos y participativos.

Crearon la idea del pingüino Glackma, que es el que aparece en la portada del libro Diario Polar. Por cierto, ese libro que compró Begoña, se convirtió en un libro viajero. Va pasando de mano en mano entre estudiantes, amigos, profesores, personal del centro. Todos tienen un factor común, una gran conciencia y sensibilidad medioambiental.

Quisieron mostrar su apoyo y respeto por la labor científica que realizamos y colaborar cuidando su granito de hielo, para ayudar a mantener las estaciones de medición que tenemos implementadas en los glaciares. Surgen así estas pulseras que han creado y venden por dos euros, porque lo que buscan es invitar a los demás a que conozcan GLACKMA y se afilien a esta pequeña Asociación.

“Pero, ¿cómo surge esta iniciativa tan maravillosa, esta corriente poderosa?”, pregunto a Begoña. Me dijo algo que me emocionó. Una frase mía en la conferencia le llegó al alma: ”deja una huella positiva en el Planeta”. Y ella añade, «eso solo puede ser una frase de Karmenka».

Acabo este artículo siendo consciente de que justo antes de querer rendirte y justo después de no haberte rendido, es el momento que marcará la diferencia entre lo que eres y lo que serás.

7 comentarios en “A punto de tirar la toalla, aparece el pingüino Glackma”

  1. Qué grande repartiendo ilusiones por el mundo!!!
    No puedes dejar nunca de hacerlo, ni aunque quisieras. Lo llevas intrínseco contigo.
    Millón de gracias por tu huella tan positiva en el Planeta, en nombre de todos, los que se atreven y los que no se atreven a decírtelo.

  2. Es increíble lo identificada que me siento cuando describes la situación de tirar la toalla…y de ese impulso de agarrarla con fuerza y salir para adelante!! Me encanta esta iniciativa que llevas a cabo, y sobre todo que en ella aparezca Begoña, grandísima profesional y bellísima persona!.
    Adelante y muchísima suerte! El mundo necesita más mujeres como vosotras!!

  3. Uff!
    Qué a tiempo apareció el pinguino.

    Es muy duro no sentirse respaldados en un proyecto tan importante por una sociedad que por un lado habla del cambio climático y por otro lado vive acomodada.

    Y que tenga que ser una pequeña comunidad de científicos los que aporten la energía y los recursos para que esto se mantenga no tiene palabras.
    Lo suyo sería ver a los políticos pidiendo por favor a GLACKMA que no dejen de realizar las mediciones, que sigan aportando datos, coordinados entre todos los países.

    Yo sí os lo pido Karmenka, en la medida en que se pueda no dejéis de recopilar datos.

    Las pulseras que hizo Begoña se han acabado, pero creo que hará más. Ella nos lo dirá.
    Se han vendido a dos euros porque al final era más caro hacerlas de lo que parecia.

  4. Yo quiero ayudar a cuidar la fauna y los glaciares, más iniciativas como esta por favor!!
    ♥️Necesitamos gente como tú😍🙏🏼GRACIAS KARMENKA TIENES MI APOYO!!💞

Deja un comentario