Trabajos de astillero

                               Artículo del Blog anterior, escrito el 12 de enero de 2014 

Para satisfacer la curiosidad de todos aquellos que me habéis preguntado cómo va el trabajo del velero, os escribo este artículo. También, para todos los que tenéis esa misma curiosidad, pero no habéis formulado la pregunta. 

¿Cómo empezar? Podría escribir un libro de esta aventura, quien sabe si algún día me sobra tiempo y me pongo a ello… Labores de rehabilitación en el barco, que comencé el 1 de octubre del 2013. ¡Qué lejos parece ese inicio! Fin de semana, tras fin de semana. No puedo decir que de sol a sol, porque comenzaba con luz artificial y terminaba de la misma manera para poder estirar cada día de trabajo. Me veía como una hormiguita queriendo mover una montaña. Al finalizar cada fin de semana y regresar a Salamanca, mientras conducía iba pensando en el trabajo hecho… ¡siempre me parecía tan poca cosa! Insignificante percibía el avance, en comparación con todo lo que quedaba por hacer.  

Fueron surgiendo muchos problemas con los que no contaba. Sinceramente, no creí en un inicio que tanto iba a ser el trabajo para rehabilitarlo. Problema de ósmosis, entrada de agua en la unión del casco con la cubierta y por una infinidad de sitios, depósito de combustible roto… Los imprevistos iban surgiendo uno tras otro. Y, todavía espero alguna que otra sorpresa…

Querer explicaros con detalle todo esto y la forma de repararlo, creedme, me conduciría a escribir un libro. Ahora sólo os cuento que con trabajo y perseverancia, todo se puede conseguir. De no tener ni idea de las labores de astillero, estoy llegando a aprender de todo. Como os podéis imaginar, la mayor parte de las vacaciones de Navidad, las pasé en mi “astillero particular”. Es la primera vez en mi vida desde que empecé a trabajar, que en vacaciones hago eso: ¡¡vacaciones!! Aunque sea para trabajar en un astillero particular… 

Regreso a Salamanca satisfecha por el avance realizado. Creo que en este momento, los trabajos de rehabilitación alcanzaron un punto de inflexión. A partir de ahora, poco a poco, cada pequeña labor va a ir siendo más visible. 

El último día, una mirada de despedida a mi velero… Me invadió una oleada de tristeza. ¡Qué hermosos días he pasado! Mi mente se desconectó por completo del estresante y alocado mundo civilizado. Tenía la sensación de que finalizaba una expedición. Mañana me levantaré y no podré venir a trabajar aquí… 

No quiero ni imaginar las sensaciones que llenarán mi vida cuando en lugar de venir al “astillero”, venga a navegar…

1 comentario en “Trabajos de astillero”

  1. Otro artículo rescatado del blog anterior. Al releerlo y saber ahora la historia más avanzada del velero, me emociona ese personajillo de Karmenka… Todavía no era consciente de lo que le quedaba por hacer y superar… ¡Qué ingenuidad!

Deja un comentario