Y el velero… pronto a son de mar

Artículo del Blog anterior, escrito el 10 de noviembre de 2016 

Os escribo este artículo, todavía con la emoción pululando por mi interior pues el último fin de semana que estuve trabajando en él, me dejó huella. Presiento que esa marca quedará impresa en esta última etapa de trabajos de astillero.

Ahora creo que no erraré en los cálculos de previsión para verlo en aguas del Cantábrico. En la próxima primavera tened por seguro que ese velero, que parecía escribir una historia interminable, surcará las aguas que tan cerca ha tenido durante tres años completos. ¿Qué son ahora unos meses?

Como ya sabéis los que vais siguiendo algo de lo que escribo, me gusta la sinceridad y transmitir lo que siento. Pues debo confesaros que al ir buscando los artículos anteriores que a lo largo de estos años he ido escribiendo sobre el velero, me ha invadido una tremenda emoción  ¡Qué increíble historia! No me puedo creer que haya sido real, que sea real y que yo forme parte de ella, como un diminuto personajillo. Parece una historia inverosímil.

El camino no ha sido fácil, no es sencillo. Junto con el desconocimiento inicial y por completo de todos los oficios relacionados con su rehabilitación, se unen problemillas que surgen en el club náutico a lo largo de este tiempo, por lo de siempre, porque las personas somos como somos… ¿qué os voy a decir? Juntad a ello el machismo que no terminamos de limpiar en nuestra sociedad y os podéis hacer una idea de las dificultades que se han añadido a los trabajos de astillero. Pero no es de eso de lo que os quería hablar. Simplemente soy consciente una vez más, que con tenacidad, perseverancia y creencia en nuestros sueños, podemos lograr todo lo que nos propongamos. ¡Quedémonos con esa faceta humana!

Además de emocionada, estoy muy feliz. Una parte de ese sueño está cada vez más próxima a ser real. Es esa magia que envuelve los momentos en los que casi has logrado inmiscuirte por completo en tu sueño y se funde con la realidad.

¡Qué ganas de sentir la mar, el avance del velero con el viento, el sonido del casco deslizándose por el agua! Llenarte de libertad, de vida, de aventura… ¡Qué ganas más tremendas!

5 comentarios en “Y el velero… pronto a son de mar”

  1. Sabes, es lo que pasa cuando te pones a hacer una labor que decides hacerla sin tener ni idea de ella. Pero un día empiezas y haces algo, surge algún inconveniente, lo superas, utilizas tu imaginación, tu tesón, tu intuición y sigues adelante otro día más, soñando en cómo será el final, lo visualizas en tu interior una y mil veces, y sigues, porque te hace feliz. No importan las horas, no importa la comida ni la bebida, estás tan metida en tu ilusión que lo de alrededor no existe en ese momento. No sientes cansancio, no ves cómo pasan las horas, cómo llega la noche. Solo al levantarte para recoger un poco para seguir al día siguiente, es cuando te das cuenta de que te duele todo, pero sobre todo te duele tener que aplazar tu ilusión hasta otro momento, porque tu cuerpo tiene que descansar. Pero es un dolor sano, lleno de satisfacción y volando tu mente vuelve a tú pasión.
    Así van pasando los días, uno tras otro. ¡No importa!
    Quieres acabar para ver el resultado final, pero a la vez no quieres que termine esa ilusión, porque la vives con pasión. Eres feliz con lo que haces. Estás tú y tu sueño, lo demás se diluye alrededor.
    Pero llega el día que acabas y estás tan orgullosa de lo que has hecho, que siempre que miras hacia atrás te preguntas ¿cómo he podido hacer yo esto? Pues porque eres tú, alguien que disfruta con lo que hace, que no se pone barreras, que tiene fuerza interior y no ve los obstáculos, solo retos.
    Simplemente, eres tú.
    Y te preguntas con el tiempo, ¿Sería yo capaz de hacer esto otra vez? Y te parece imposible. Pero lo harías, lo volverías a hacer una y mil veces si la ilusión que te empujó la otra vez, sigue presente en tí.
    Eso es lo que mueve el mundo, la ilusión.
    Por eso yo admiro tanto a las personas, incluso a los animales, que hacen crecer en tí esa ilusión y detesto profundamente a los que la matan, porque sin darte cuenta, te están matando, están matando lo que mueve el mundo para hacerlo mejor.
    Para mí es incompatible que alguien que pone toda su ilusión y corazón en realizar un sueño, este sea malo.
    Seguro será para mejorar lo existente para él y para los demás. Es incompatible la ilusión con la destrucción.
    El otro día preguntabas, que ¿qué es lo que nos está pasando para creernos con el derecho de destruir el planeta en el que vivimos?
    Ahora que mi mente, siempre elucubrando, pienso, que el problema es la falta de ilusión.
    Tener tanto de todo nos está matando, deberíamos volver al principio, a crear, a usar la imaginación, a carecer de tantas cosas que nos sobran, a escuchar nuestro yo interior, a la sencillez…

  2. Tu fuerza de voluntad, tu energía, tu inteligencia, tu potencial…
    Son valores, todos ellos, que te acompañan en tu vida.
    Eres gigante, Karmenka

  3. Al recopilar este artículo del Blog anterior y juntarlo en la sección del velero de este nuevo, no puedo dejar de sorprenderme a mí misma.
    Cuando escribía estas palabras, estaba convencida de que el final estaba cerca… y tuve que esperar todavía año y medio más. Aún sigo creyendo que no ha existido esta historia en la realidad, que tan solo ha sido fruto de mi imaginación…

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